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Tomado de la revista electrónica 80grados para la clase de Foto-periodismo Comu_305. El objetivo es estrictamente pedagógico para discutir la diferencia de opiniones entre ambos autores).
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La Comay: un reto al periodismo)
Nota para mis estudiantes: Favor de leer el siguiente artículo y reaccionar a los dos puntos de vista expresados por los autores... pueden argumentar los mismos en la bitácora
por Sandra Rodríguez Cotto | 3 de Agosto de 2012 | 1:27 am – 1 Comment.
La Comay es prensa. Decirlo en plena Semana de la Prensa puede sonar como una mala palabra para muchos periodistas, porque ha logrado la credibilidad que elude a tantos en el llamado periodismo formal, y tiene a la audiencia cautiva en y fuera del país.
Ejerce una función informativa protegida por la Constitución, pero ante algunos sigue siendo chisme sin ética. Sin embargo, muchos como yo que llevamos el periodismo en la sangre, tenemos que admitir que ha ido mutando con el tiempo. Ella dicta lo que es o no es noticia en el país. Los periodistas que la descartaban, hoy la legitiman dándole seguimiento a los temas que ella inicia e investiga; sean los amoríos de Maripily, el caso Lorenzo o las teorías en torno al asesinato de Carmen Paredes. Por eso hay que preguntarse, ¿qué tiene La Comay que la prensa ha dejado de hacer? Menciono algunas cosas:
1. Llega a la masa – No es petulante ni excluyente. No pretende ser snob, como ciertos sectores en la prensa. Está clara en su audiencia y se comunica en un nivel que todo el mundo entiende.
2. Ha evolucionado – Aclaro que yo no acepto las burlas, la homofobia y el descrédito que ese programa todavía tiene contra ciertas personas, y sé que tiene su propia agenda, pero llevo años analizándolo y veo la transformación en la manera en que La Comay proyecta sus informaciones. Esa movida hacia una mayor profundidad, coincide con un cambio en la prensa tradicional hacia entretener con temas como sexo y chismes en lugar de investigar.
3. Ocupó un espacio – Ha ido ocupando el campo investigativo y de seguimiento que la prensa tradicional cambió por las noticias light y de reacciones, por el periodismo que se conforma con publicar comunicados de prensa sin cuestionar o ir a conferencias de prensa sin hacer preguntas.
4. Va a lo básico y busca dónde está la noticia – Pregunta, publica documentos como querellas de la Policía o demandas que el público puede constatar al leerlas en cámara. Asimismo, ante la falta de farándula local, se movió hacia los temas de la política y los casos criminales. Identificó dónde está el interés y por eso busca las noticias donde están.
5. Tiene sus informantes – Todo periodista sabe que las exclusivas no caen del cielo. Las fuentes se cultivan. Esto es algo que se pierde cada día más en las salas de redacción.
6. Verifica la información – Cuando el programa publica una exclusiva, ha sido corroborada con al menos cinco fuentes, constaté. Esto no era así antes.
7. Tiene periodistas y personal profesional – Inicialmente tuvo personajes de dudosa reputación y hasta informantes de la Policía como reporteros, pero como parte de su evolución La Comay ha ido profesionalizando su equipo con periodistas y personal que labora con respeto y seriedad.
8. La mueve el rating – Por eso sabe enfocar sus temas. Puede dedicarle todo el programa a una sola noticia y cubrir todos los ángulos posibles, mientras que el noticiario tradicional le dedica de 1:30 a tres minutos como mucho, dependiendo del reportaje.
9. No tiene miedo – Sabe que su programa es el que tiene el rating más alto de la televisión local y que produce dinero para el canal. Por eso tiene la libertad de decir lo que se silencia en los demás medios por presiones de anunciantes, líneas editoriales por dejadez o, simplemente, por miedo.
10. Informa y entretiene – Otra característica fundamental de La Comay que se le escapa a la prensa, es que entretiene y hace reír en un país donde la risa escasea.
Según la Society of Professional Journalists, la integridad profesional es la base para la credibilidad de todo periodista. Pero en esta era digital en la que muchos en la prensa publican noticias sin verificar o plagiadas de Internet sin dar crédito, en momentos en que la competencia es feroz y el espacio de noticias se reduce, la credibilidad se logra respondiendo a la raíz del periodismo, que es buscar la verdad.
Las audiencias, la lectoría y el rating alto llegan solo si la gente cree lo que se publica porque busca la verdad. En esta Semana de Prensa, en la que se supone que reflexionemos sobre el periodismo, invito a que pensemos en lo que se puede aprender de La Comay para enfocar el verdadero objetivo de la prensa.
* Publicado en El Vocero, se reproduce aquí con el permiso de la autora.
Mostrando 1 comentario (Comentario de refutación)
Yoryie IrizarryCerrar
Este artículo nos presenta la opinión de que La Comay evolucionó. Yo pienso que fueron varias las evoluciones. Evolucionó un canal de televisión que relajó y degradó sus estándares de integridad y buen gusto además de olvidar el respeto por su público degradando así la oferta al público. También evolucionó el público, que favoreció el nuevo formato con su apoyo. Evolucionaron también los auspiciadores que pagaron por anunciar sus productos en un espacio que siempre, desde sus principios fue tóxico. Tal vez los historiadores puedan dar marcha atrás y dar cuenta de qué otras instituciones sociales comenzaron a deteriorarse en los años que surge (entonces era La condesa.) Es irónico que esta opinión que leemos en 80Grados sea publicada originalmente en El Vocero, otra institución que contribuye grotescamente al deterioro de lo que se conocía entonces como prensa escrita y lo que entonces conocíamos como periodismo respetable.
Aquí voy a reaccionar punto por punto a las razones que se presentan para que consideremos si Kobbo Santarrosa y su espectáculo con La Comay pudieran ser Prensa. Lo hago, sin formación alguna en el periodismo, sin experiencia alguna en el periodismo investigativo (moribundo en PR.). Lo hago como ciudadano que ha sido agredido por el programa de Kobbo Santarrosa constantemente. Como ciudadano preocupado por la legitimación de la chabacanería en los medios. Preocupado por los conceptos, prejuicios y mitos que se avalan como ciertos y aceptables en ese programa precisamente bajo la excusa de que se está “informando y/o investigando” como ciudadano que aspira a que en Puerto Rico sobreviva una prensa que podamos respetar y en la que podamos confiar.
Aquí mi reacción a cada uno de los puntos expuestos como razones para catalogar la chabacanería de La Comay como prensa.
1. Que llega a la masa - A la masa también llega Maripili y McDonalds, y eso no los convierte en Prensa. En el caso de las televisoras, a la masa llega lo que a los gerentes les da la gana que le llegue a la masa. Eso no lo hace prensa, simplemente lo hace un favorecido o protegido de las televisoras.
2. Ha evolucionado - Sí ha evolucionado, en su “delivery” del chisme, la insinuación, su sexismo, su xenofobia, todo eso es ahora más sofisticado; sigue presente y sigue dominando tanto el “delivery" cómo el ángulo o mirada que se privilegia al “informar” sobre los asuntos.
"Esa movida hacia una mayor profundidad, coincide con un cambio en la prensa tradicional hacia entretener con temas como sexo y chismes en lugar de investigar" - El que la prensa tradicional haya dejado de hacer su trabajo no tiene ninguna consecuencia lógica en que entonces Kobbo lo esté haciendo. Yo diría que en ese caso hay muchísimos blogueros, serios y comprometidos que están llenando esos espacios. Kobbo simplemente banaliza (muchas veces cambiando el enfoque original) aprovechando esa deserción de la prensa tradicional.
3. Ocupó un espacio - No ocupa un espacio nuevo, simplemente amplió, aprovechó y degradó la incursión del entretenimiento en lo que se supone debía ser presentación de noticias con chabacanería. Si un periodista se levanta de su silla y la abandona, y un payaso se sienta en esa silla, eso no lo hace reportero investigativo.
4. Va a lo básico y busca dónde está la noticia - Tal vez, entonces, identifica lo que pudiera ser un chisme y lo explota, muchas veces metiéndose en la vida personal de la gente y que no debería ser de interés de nadie. Cuando en efecto hay algo de interés público, se mete y gira el ángulo de interés por uno de chisme personal. Esto ni siquiera toma en cuenta que ya los espacios de noticia han sustituido, por ejemplo, valor educativo, o valor político por valor de entretenimiento, por lo tanto si se han relajado de tal manera los estándares para identificar noticias, hacia lo que hace Kobbo, entonces parece lógico que él aparezca como que está haciendo un buen trabajo. La pregunta es si queremos entonces legitimar ese proceso como labor de prensa.
5. Tiene sus informantes – ¿y? ¿Cual es el punto? La policía también tiene informantes y eso no los hace periodistas.
6. Verifica la información - Sí, verifica lo que dice, por fin! Debió hacerlo siempre. ...de nuevo..¿y?
7. Tiene periodistas y personal profesional – El mercado de empleo SUCKS, hasta McDonalds, Walmart o Burger King pueden jactarse de que tienen profesionales en su nómina. El punto no debe ser a quién contrata, el punto debería ser, qué es lo que se les ordena hacer a esos profesionales contratados.
8. La mueve el rating - *suspiro* Eso es como decir que el concurso de Miss Universo es un ejemplo de feminismo porque lo ve mucha gente y se "mueve" a darle al público lo que quieren ver. Se le puede dar una hora completa a una noticia explotando dolor público, banalizando, desapareciendo todo ángulo político y sustituyéndolo por “La Comay impersonates Perry Mason” y sigue siendo eso, un espectáculo. El que haga preguntas que la gente quiera oír no lo hace periodista, lo hace un buen entertainer, uno complaciente con su público. Nada más.
9. No tiene miedo – Por que tiene poder, y lo sabe usar muy bien. Tampoco tenían miedo Pinochet, Duvalier ni lo tiene Rupert Murdoch, ni gente dueños de un espacio televisivo con los ratings que él tiene, el que no tengan miedo no quiere decir (bajo ninguna lógica) que lo que no tengan miedo de decir, tenga valor periodístico alguno. No hay relación alguna entre el poder y la integridad. Es precisamente ese poder y ratings que tiene Kobbo, el que usa para supurar homofobia, misoginia y clasismo en sus presentaciones. Abusó y abusa del "poder de los ratings." ¿Y ahora eso en vez de desacreditarlo lo cualifica para ser "periodista"?!?!
10. Informa y entretiene - Informar tiene definiciones amplias, bajo este criterio tan vago, cualquier payaso o payasa puede ser periodista. Además, el entretener no es función de la noticia, es lo que los gerentes de televisión han hecho de sus "noticiarios". Ciertamente no es el criterio de los Pulitzer, ni el de periodistas que develaron el escandalo de Watergate, que cubren las zonas de guerra, que cubren el fraude de Wall Street, que persistieron descubriendo los asesinatos de Maravilla y las muertes de personas desamparadas en custodia de la Policía de Puerto Rico.
Básicamente lo que esta pieza propone es aprovechar que se han degradado los parámetros de periodismo en PR, se han combinado con entretenimiento, con infomerciales y otros formatos ajenos y perjudiciales a la integridad del periodismo y por lo tanto en estos nuevos parámetros degradados y corruptos, proponer que en este nuevo “mercado” legitimemos a Kobbo Santarrosa como periodista investigativo. Esto claramente beneficia y legitima a Kobbo y perjudicaría irrevocablemente a la prensa profesional de Puerto Rico.
(Editado por un moderador)